Guía · 5 de noviembre de 2026
Qué es un simulador de golf y cómo funciona
Un simulador de golf es un sistema que mide un golpe real a una pelota real y lo proyecta en un campo virtual: un radar o un conjunto de cámaras captura la velocidad, el ángulo y el giro de la pelota en el instante del impacto, un software calcula la trayectoria y una pantalla de impacto muestra dónde cayó. Los simuladores profesionales, como el que EasyGolf lleva a eventos en Santiago, usan un radar FlightScope Mevo+ y el software E6 Connect con campos reales del mundo.
Las partes de un simulador
Un simulador completo tiene cinco partes. El radar o launch monitor, que mide el golpe. La pantalla de impacto, una tela tensada que recibe la pelota real y sobre la que se proyecta el campo. El proyector, que debe ser de alta luminosidad para verse con luz ambiente. La alfombra de golpe, con su tee. Y el software, que convierte las mediciones en una trayectoria sobre un campo virtual.
En un evento se suma un sexto elemento: el recinto. EasyGolf usa una carpa inflable cerrada de 4,2 x 4,6 x 3,3 metros que contiene la pelota, bloquea la luz y hace que la pantalla se vea nítida en un jardín de día o en un salón iluminado.
Cómo mide el golpe
El radar FlightScope Mevo+ es un radar Doppler 3D: sigue la pelota durante los primeros metros de vuelo y, a partir de eso, calcula más de 20 parámetros, entre ellos la velocidad de la pelota, la velocidad del palo, el ángulo de salida, el giro, la distancia de vuelo, la distancia total, la altura máxima y la desviación lateral. Es la misma tecnología que usan los golfistas profesionales para entrenar.
Con esos datos el software dibuja la trayectoria completa en la pantalla en menos de un segundo. Por eso el jugador ve su pelota salir de la alfombra, cruzar la pantalla y seguir volando en el campo virtual hasta caer, como si estuviera en la cancha.
Qué se puede jugar
El software E6 Connect trae campos reales reproducidos hoyo a hoyo, prácticas de distancia y juegos cortos. En un evento, los formatos más usados no son partidos completos sino desafíos de un golpe: quién deja la pelota más cerca de la bandera (Best Approach) o quién pega más lejos (Long Drive). Son rápidos, cualquiera los entiende y permiten que pasen decenas de personas por hora.
Simulador fijo o simulador portátil
Hay dos formas de jugar en un simulador. Ir a un local de golf indoor, donde el simulador está instalado en una sala y se arrienda por hora. O traer un simulador portátil al lugar del evento: una carpa que se infla, se conecta a 220 V y queda operativa en el salón, la terraza o el jardín donde ya está la gente. La primera opción sirve para entrenar o para un grupo chico; la segunda, para que el golf sea parte de una fiesta de empresa, un matrimonio, una activación o un cumpleaños.
Qué precisión tiene
Un radar de la gama del Mevo+ mide la velocidad de la pelota y la distancia de vuelo con precisión suficiente para que un club de golf lo use en clínicas y para que un torneo de Long Drive no tenga discusión: el marcador muestra los metros de cada golpe y ordena el ranking solo. En un evento, esa precisión es lo que convierte un juego en competencia.
Sí. Se pega con palos de verdad a una pelota de golf real que impacta en una pantalla diseñada para eso. No es un videojuego con control: el golpe es el mismo que en la cancha.
No. En un evento el operador explica en un minuto cómo tomar el palo y cómo pegar, y los formatos de un golpe están pensados para gente que nunca ha jugado.
No, si se opera bien. La carpa es cerrada, la pelota queda dentro y el operador controla quién entra a la zona de golpe y cuándo pega. Los niños juegan con supervisión.
Un simulador portátil como el de EasyGolf necesita una superficie plana de 4,2 x 4,6 metros, 3,3 metros de altura libre y un enchufe de 220 V. Funciona en interior o exterior.
